Camina por Madrid y pinta basura. En esos paseos, Oba es muerto aprende a mirar una ciudad que
intenta comprender, a descubrirla y a descubrirse, a habitarla con la memoria de otros lugares
que aún le sostienen. Este libro es la suma de esas caminatas y de los trayectos invisibles que le han
traído hasta aquí: su mirada sobre una ciudad que engulle y acoge a partes iguales, y que cada día le
invita a andar, mirar, pintar y seguir.